22 oct. 2011

Será que él no me odia tanto y a mi me van las causas perdidas.

-¿Por qué siempre haces lo mismo?
-¿El qué?
-Huir sin decir nada.
- ¿Y tú por qué me sigues si estoy huyendo? Podría hacerte daño.
-¿Más? Hasta el ruido de la ciudad me recuerda a ti, pero siempre supe que huirías.
-¿Por qué?
-Porque te hice ver que quería que te quedaras. Pero ya da igual, siempre será una historia diferente que contar, de esas que duran poco pero son sorprendentes, y si durasen más dejarían de serlo.
-Espero no arrepentirme de esto.
-Yo también espero que no lo hagas, al fin y al cabo somos demasiado parecidos como para enamorarnos. Ahora todo es diferente, debes entenderlo. Has de saber que olvidar a alguien no significa dejar de quererle y seguiré esperando que aparezcas debajo de casa porque las historias no terminan hasta que no se pone un punto y final, y tú ni siquiera has puesto un punto y coma.

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