28 dic. 2012

Quizá.

Querido tú:

Quizás nunca leas esto, quizás yo nunca sea capaz de decirte todo esto a la cara, quien sabe, quizá nuestros caminos vuelvan a cruzarse en un tiempo, o quizá se hayan separado para siempre. ¿Qué que quiero yo? Pues ya no lo sé. Sinceramente, ya no lo sé. Antes sí, antes sabía perfectamente que te quería a ti, costase lo que costase, y sabía que estaba dispuesta a volver a pasar por lo mismo porque todo merecía la pena por ti. Pero ahora.. Ahora me pregunto si todo ese dolor sufrido ha merecido la pena, si te lo has merecido, si me merecías, si merecías mis lágrimas, mis besos, mis risas.. ¿Te merecías todo eso? No quiero acusarte de nada, te quise, desde el primer día y hasta el último que estuvimos juntos. Incluso te quise muchísimo tiempo después. Y ya ves, hoy estoy aquí, escribiéndote, como si lo fueras a leer, como si yo fuera a dejarte leerlo. ¿Quién soy? No lo sé, ya no lo sé, te llevaste todo mi ser contigo. Me ofrecí para hacerte feliz, y te llevaste hasta mi felicidad. Resulta que lo hice bien, conseguí mi objetivo, pero, ¿y yo? ¿Qué queda de mí? Dímelo tú, porque yo ya no me reconozco. Antes eras el mayor motivo por el que me levantaba día sí y día también, vaya, eso también cambió. Ahora ya no hay motivos. Todo ha cambiado. Tú, yo, nosotros. Tú eras tan tú, y yo era tan nosotros, que al final el nosotros se quedó en un tú y el yo desapareció.

Ahora todo ha cambiado, y el presente está lleno de un pasado que no tiene pinta de futuro. ¿Lo entiendes? Sigues aquí, en mí, no te he olvidado. Aunque me duela. Aunque no quiera aceptarlo. Sigues estando presente, y si no estás en mi futuro no quiero que estés en el presente. ¿Tanto te cuesta quedarte en el pasado? Ya no recuerdo tu mirada, ni tu sonrisa. No recuerdo la última vez que nos vimos, que nuestras miradas se cruzaron. No recuerdo tu voz, ni la manera en la que me decías te quiero. No recuerdo cómo me abrazabas, ni tus besos. ¿Qué fue de aquellos momentos? ¿Qué fue de aquellas sonrisas en medio de los besos? ¿Qué fue de todas esas promesas? Supongo que tú también lo has olvidado. Supongo que me has olvidado. No recuerdo tampoco la primera vez que me prometí que sería la última. ¿La última que me lo prometí? Tampoco podría decírtelo, ¿hace una hora? ¿hace un día? ¿hace un segundo? Probablemente lo último. ¿Y qué hago? Seguir adelante, sin ti, como pueda.. ¿Dueles? No, ya sólo escueces. Las heridas se curan con el tiempo. El tiempo lo cura todo, ¿qué tarda? Pues sí, pero nada es fácil oye, que quieres que te diga. ¿Qué te echo de menos? Pues también, pero ya no te busco, ya no te espero. Antes sí, antes te esperaba, antes buscaba tu mirada entre la gente, antes sólo quería ver tu sonrisa, oler tu perfume, verte a ti. ¿Ahora? He pasado página. Tuve que hacerlo, entiéndeme. Sé que tú la pasaste hace tiempo, o quizá tan sólo eres una fachada llena de dudas y de temores, una fachada llena de orgullo que te pide a gritos volver. Volver conmigo. Volver a nuestros días, a nuestras idas y venidas, a nuestros abrazos, a nuestros besos.. Quien sabe, supongo que nunca te he conocido a fondo. Yo tan sólo venía para decirte que ahora ya no te espero, que me fui, que te estuve esperando durante muchos meses, y al final me cansé, mi paciencia se agotó, pero que si lo necesitas, a cualquier hora del día, en cualquier momento, ya sea hoy como dentro de muchos años, nunca lo olvides, estaré ahí. Te lo prometí, estaré hasta el final. Ya sea juntos o separados, ¿lo entiendes? Quizá un día, en cualquier lugar, te des cuenta de que me perdiste, y me eches de menos. Quizá un día nos eches de menos y quieras volver a ese lugar, donde todo empezó, quieras volver a mí, a los recuerdos. Entonces, sólo entonces, comprenderás por todo lo que he pasado. Ni una lágrimas más por ti, te lo prometo. Esta será la última, ya no más.. O al menos, lo intentaré. Es hora de que todo esto termine, de cerrar el libro, si no he podido terminarlo contigo, mejor empezar uno nuevo. Lo siento, por todo. Quizá te hice demasiado daño, quizá no estuve a la altura, quizá lo hice todo mal, quizá nuestros caminos no estaban destinados, quizá tan sólo fui un error.. Quizá. Todo es quizá. Quizá lo hice bien y fuiste tú quien lo hizo mal. Quien sabe, quizá algún día lo descubramos. Quizá te quiera, quizá ya te haya olvidado. Quizá volvamos a vernos, hasta entonces, siempre serás un quizá por el que un día luché y hoy lucho porque deje de serlo.